Hacer varias cosas a la vez: por qué te agota y la ciencia del enfoque
¿Te sientes identificado con esta escena? Tienes diez pestañas abiertas en el navegador, estás contestando un correo electrónico, suena una notificación en tu teléfono y, de repente, te das cuenta de que han pasado tres horas y sientes que no has avanzado en nada importante.
Terminas el día con una sensación de agotamiento profundo, una mezcla de ansiedad y vacío, preguntándote por qué, a pesar de haber estado «ocupado» todo el tiempo, tus tareas principales siguen sin terminarse. Si esto te suena, tengo una noticia importante para ti: no es un fallo de tu carácter ni falta de disciplina.
El problema es que estás luchando contra la biología de tu propio cerebro al intentar hacer varias cosas a la vez. Jim Kwik, en su libro Sin Límites, identifica este hábito no como una habilidad, sino como un «supervillano» que roba tu productividad y tu paz mental. A continuación, exploraremos por qué sucede esto y cómo puedes solucionarlo.

Entiende por qué estás agotado: la ciencia detrás del mito
Kwik es tajante en este punto: el multitasking es un mito. Tu cerebro no está diseñado para procesar dos tareas cognitivas simultáneamente. Lo que realmente haces es task-switching (cambio rápido de tareas).
Cada vez que tu atención salta de un informe a un mensaje de WhatsApp y vuelve al informe, tu cerebro quema glucosa oxigenada. Este es el combustible premium que necesitas para pensar con claridad. El resultado de intentar hacer varias cosas a la vez es que agotas tus reservas de energía física y mental a una velocidad vertiginosa. Estás intentando correr una maratón haciendo sprints de diez segundos en diferentes direcciones; te cansas el triple y no avanzas hacia la meta.
La estrategia Pomodoro para recuperar energía
Si la dispersión te abruma, necesitas una estructura externa que proteja tu mente. Kwik recomienda encarecidamente la Técnica Pomodoro. Esta herramienta aprovecha los principios de primacía y recencia de la memoria para mantener tu cerebro fresco.
Para aplicarla, olvídate de la multitarea:
- Elige una única tarea.
- Pon un temporizador de 25 minutos.
- Trabaja solo en eso hasta que suene la alarma.
- Tómate un descanso real de 5 minutos (estírate, respira, hidrátate).
Al saber que solo debes concentrarte durante un bloque corto, reduces la resistencia mental y evitas la tentación de distraerte.
Busca el estado de flujo y elimina distracciones
¿Alguna vez has estado tan inmerso en algo que el tiempo ha volado? Eso es el estado de Flow (Flujo). Es el punto óptimo de productividad humana, y su enemigo número uno es intentar hacer varias cosas a la vez.
Según estudios citados por Kwik, se tardan aproximadamente 20 minutos en volver a concentrarse plenamente tras una interrupción. Si revisas tu teléfono cada 10 minutos, nunca permites que tu cerebro entre en la zona profunda de trabajo. Para lograrlo, necesitas bloquear tiempos donde seas inaccesible: modo avión, puertas cerradas y cero pestañas extra en el navegador.
Entrena tu músculo de la concentración
Imagina una lupa. Si la mueves constantemente bajo el sol, no pasa nada. Pero si la mantienes quieta sobre una hoja, concentras los rayos y puedes crear fuego. Tu atención funciona igual.
Para dejar de dispersarte, Kwik sugiere prácticas sencillas:
- Mono-tarea cotidiana: Si hablas con alguien, solo habla. Si comes, solo come. Entrena a tu cerebro para quedarse quieto.
- Limpia tu entorno: El desorden visual compite por tu atención. Despeja tu escritorio antes de empezar.
- Calma la mente ocupada: Si te asaltan recordatorios de otras tareas, anótalos en un papel aparte para sacarlos de tu cabeza y vuelve inmediatamente a lo que estabas haciendo.
La lista de lo que «no» vas a hacer
A menudo intentamos abarcar demasiado porque no priorizamos. Una herramienta poderosa que menciona el autor es la «Not-to-Do List» (Lista de cosas que NO hacer).
Identifica conscientemente esas tareas que no aportan valor o que te distraen de tu objetivo principal y decide que hoy no las tocarás. Esto libera un ancho de banda mental enorme para que puedas dedicarte con excelencia a las pocas cosas que sí importan.
Recupera tu ritmo hoy mismo
Como dice Jim Kwik: «El multitasking es una ilusión. Tienes que ir más despacio para poder ir más rápido». No se trata de trabajar más duro, sino de trabajar en sintonía con tu cerebro.
Hoy te invito a probar solo una cosa: elige una tarea importante, silencia todo lo demás y dedícale 25 minutos de atención plena. Verás cómo la ansiedad disminuye y tu satisfacción aumenta al ver el trabajo terminado.
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