Soy incapaz de procesar toda la información que recibo a diario: estrategias para no ahogarte

¿Alguna vez te has despertado, mirado la pantalla de tu teléfono y sentido una presión inmediata en el pecho? ¿Esa sensación de que, hagas lo que hagas, nunca estarás al día con los correos, las noticias, los mensajes y los informes pendientes? Es probable que te repitas a ti mismo: «Soy incapaz de procesar toda la información que recibo a diario».

Imagen artística y surrealista de una silueta humana frente a un torbellino de datos digitales en tonos turquesa y negro, simbolizando la sensación de saturación mental cuando un lector piensa: soy incapaz de procesar toda la información que recibo a diario.

No estás solo en esto y, lo más importante, no es culpa tuya. No es que tu cerebro sea lento; es que el entorno ha cambiado drásticamente. Jim Kwik, experto en rendimiento cerebral y autor de Sin Límites, identifica este fenómeno como uno de los cuatro grandes villanos modernos: el Diluvio Digital.

Hoy consumimos tanta información en un solo día como una persona del siglo XV consumía en toda su vida. Tu cerebro biológico se enfrenta a una evolución tecnológica exponencial. La buena noticia es que, aunque no puedes cerrar el grifo de la información, sí puedes actualizar tu «software» mental para gestionarlo.

1. Entiende a tu enemigo: el diluvio digital

El primer paso para recuperar el control es quitarte la culpa. La ansiedad que sientes, ese miedo a perderte algo (FOMO) y la fatiga mental, son respuestas naturales ante una inundación de datos. Kwik nos recuerda que el problema no es la capacidad de tu mente, sino el método que usas para filtrar.

Para dejar de decir «soy incapaz de procesar toda la información que recibo a diario», necesitas dejar de intentar beberte todo el océano y empezar a surfear la ola.

2. Activa tu filtro: el poder de las preguntas

Tu cerebro tiene una función maravillosa llamada Sistema de Activación Reticular Ascendente (SARA). Su trabajo no es acumular información, sino filtrar lo irrelevante. Si te sientes abrumado, es porque no le has dado instrucciones claras a tu SARA sobre qué dejar pasar.

Antes de abrir un correo, leer un artículo o escuchar un podcast, debes preparar tu mente. Kwik sugiere usar tres preguntas maestras para dirigir tu enfoque como un láser:

  • ¿Cómo puedo utilizar esto?
  • ¿Por qué debo utilizar esto?
  • ¿Cuándo utilizaré esto?

Al hacer esto, pasas de ser un receptor pasivo a un cazador activo de información útil.

3. Acelera tu procesamiento: lectura con marcador visual

Puede parecer contradictorio, pero leer despacio a menudo cansa más al cerebro y favorece la distracción. Es como conducir un coche muy lento en una autopista: tu mente empieza a divagar. Para procesar el volumen actual de datos, necesitas velocidad.

Una técnica sencilla que puedes aplicar hoy mismo es el uso de un marcador visual. Usa tu dedo índice o un bolígrafo (sin pintar) para subrayar cada línea mientras lees. Tus ojos están diseñados para seguir el movimiento. Esta simple acción mantiene tu enfoque, evita que releas innecesariamente y puede aumentar tu velocidad de procesamiento entre un 25% y un 50% casi de inmediato.

4. Gestiona tu energía con la técnica pomodoro

Intentar procesar información durante horas seguidas lleva inevitablemente al agotamiento. Kwik explica que recordamos mejor lo primero y lo último que aprendemos (principios de Primacía y Recencia).

Para optimizar tu capacidad mental, trabaja con la biología de tu cerebro:

  • Enfócate intensamente durante 25 minutos.
  • Descansa obligatoriamente 5 minutos (respira, hidrátate, muévete).

Al crear más pausas, creas más «principios» y «finales», lo que mejora tu retención y reduce la sensación de agobio.

5. El método FASTER para filtrar y retener

Si sientes que la información entra por un oído y sale por el otro, aplica el acrónimo FASTER de Jim Kwik:

  • F (Forget – Olvidar): Olvida temporalmente lo que crees saber (mente de principiante) y olvida las distracciones.
  • A (Act – Actuar): Toma notas, subraya. El aprendizaje no es un deporte de espectadores.
  • S (State – Estado): Tu emoción crea memoria. Si estás aburrido, no retienes. Ponte curioso.
  • T (Teach – Enseñar): Aprende con la intención de explicárselo a alguien más.
  • E (Enter – Agendar): Si no está en tu calendario, no existe. Agenda bloques de estudio.
  • R (Review – Revisar): Repasa brevemente para combatir el olvido.

Reflexión: recupera tu espacio mental

El objetivo no es saberlo todo, sino saber lo que importa. Tienes un superordenador en tu cabeza, pero necesita mantenimiento y descanso. Kwik recomienda encarecidamente crear «espacios en blanco»: momentos de desconexión digital total para permitir que tu cerebro procese y consolide lo aprendido.

La próxima vez que pienses «soy incapaz de procesar toda la información que recibo a diario», detente. Respira. Recuerda que no necesitas más tiempo, necesitas más enfoque y mejores herramientas. Empieza hoy mismo eligiendo una de estas estrategias y observa cómo el diluvio se convierte en un caudal manejable.

¿Buscas más herramientas para tu mente?

Si quieres descubrir más estrategias para potenciar tu lectura y tu aprendizaje, te invito a explorar el resto de recursos que he preparado para ti. Tu cerebro es capaz de mucho más de lo que imaginas.

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